España ha alcanzado un hito histórico en 2024 al generar el 56,8% de su electricidad a partir de fuentes renovables. Este logro sitúa al país a la vanguardia de la transición energética en Europa y marca un paso significativo hacia los objetivos establecidos para 2030.
La importancia de la electrificación en la transición energética
Uno de los principales desafíos que enfrenta España es la electrificación de la demanda. Según el informe «El Momento de la Electrificación: Energía Renovable para una Economía Competitiva» elaborado por NTT Data para APPA Renovables, una electrificación acelerada podría ahorrar al país hasta 6.710 millones de euros anuales. La sustitución de combustibles fósiles por electricidad renovable en sectores como el transporte, la climatización y la industria no solo reduciría las emisiones de CO₂, sino que también abarataría los costes energéticos para hogares y empresas.
Beneficios económicos de la electrificación
La transición hacia la electrificación no solo es beneficiosa para el medio ambiente, sino también para la economía. Actualmente, un hogar electrificado puede reducir sus costes energéticos hasta en un 64%, con ahorros anuales superiores a 1.400 euros. Además, la industria española, que consume un 57% de su energía en la producción de calor, podría beneficiarse de tecnologías como las bombas de calor industriales, que tienen un coste total de propiedad hasta un 61% menor que las calderas convencionales alimentadas con energía fósil.
Retos actuales y futuros
A pesar de estos beneficios, el ritmo de electrificación en España es insuficiente. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) establece un incremento del 34% en la demanda eléctrica respecto a 2019 para 2030, pero actualmente la demanda se ha contraído un 6,6%, lo que requiere un incremento del 40% en el período 2025-2030. Para revertir esta tendencia y alcanzar los objetivos, es imprescindible fomentar políticas que incentiven la electrificación, incluyendo medidas regulatorias y mecanismos de apoyo financiero para los sectores estratégicos.
Necesidad de almacenamiento y flexibilidad en el sistema eléctrico
El crecimiento de la generación renovable ha traído consigo el desafío del incremento de vertidos de energía, especialmente en las horas solares. En 2024, alrededor del 9% de las horas del año se registraron precios cero o negativos en el mercado eléctrico, afectando principalmente a la generación fotovoltaica. Este fenómeno refleja la necesidad de desarrollar sistemas de almacenamiento y mejorar la gestión de la demanda para evitar la sobreproducción de energía en determinados momentos del día.
Conclusión
El récord alcanzado en 2024 es un motivo de celebración, pero también un recordatorio de los desafíos que aún debemos superar. La electrificación de la demanda, el desarrollo de sistemas de almacenamiento y la implementación de políticas que fomenten el uso de energías renovables son esenciales para consolidar este avance y garantizar un futuro sostenible para España.